Resumen
El 21 de febrero de 2024, el exteniente de la Guardia Nacional de Venezuela Ronald Ojeda Moreno fue secuestrado por la fuerza en su residencia en la comuna de Independencia de Santiago, Chile. Su cuerpo fue descubierto el 23 de febrero de 2024, escondido en cemento dentro de una maleta en la Región Metropolitana de Santiago. Ojeda, que había buscado asilo político en Chile después de participar en un levantamiento militar en 2017 contra el gobierno venezolano, era un crítico abierto del régimen de Maduro y mantenía conexiones con redes de oposición venezolanas.

La geolocalización de este incidente se centra en Santiago, Chile, específicamente dentro de la comuna de Independencia, una zona residencial de clase media en el sector norte de la capital chilena. El lugar del descubrimiento de los restos de la víctima fue en un área diferente de la región metropolitana, lo que indica esfuerzos deliberados por ocultar el crimen. La operación demuestra características consistentes con la represión transnacional patrocinada por el Estado, que involucra a múltiples perpetradores, capacidades de vigilancia y coordinación logística que sugiere una participación más allá de los elementos criminales comunes.


Este caso ha generado una importante preocupación internacional respecto del alcance extraterritorial de los regímenes autoritarios, la seguridad de los refugiados políticos en América Latina y la capacidad de los países anfitriones para proteger a los solicitantes de asilo de actores estatales extranjeros. El incidente ha tensado las relaciones diplomáticas entre Chile y Venezuela y al mismo tiempo ha planteado dudas más amplias sobre la presencia operativa de los servicios de inteligencia venezolanos en toda América del Sur.

Cronología del caso
Antecedentes y contexto (2014-2023)
Ronald Ojeda Moreno sirvió como teniente del ejército venezolano durante un período de creciente polarización política y consolidación autoritaria bajo Nicolás Maduro. Ojeda se graduó de la promoción “Coronel Diego Jalón Dochagavia”, una promoción que se convirtió en el objetivo principal de la contrainteligencia militar de Maduro debido a su gran número de disidentes. Se especializó como comandante de operaciones especiales en aviación militar.

En 2014, Venezuela experimentó importantes protestas antigubernamentales y elementos dentro del ejército comenzaron a expresar su desacuerdo. En 2017, a Ojeda se le asignó la tarea de establecer un puesto de control en una carretera principal del estado Apure, justo enfrente de las instalaciones de bombeo de petróleo de PDVSA, una frontera donde las FARC, el ELN y el Cartel de los Soles operaban en el narcotráfico. Mientras observaba estas irregularidades, comenzó a recopilar información de inteligencia en secreto.


En 2017, Ovidio Jesús Ramírez, general de la Brigada 92, citó a Ojeda a unas instalaciones donde posteriormente fue secuestrado por hombres de negro junto al comandante de brigada Marco Tulio Álvarez Reyes. Durante este proceso, Ojeda fue detenido sin justa causa ni orden judicial, torturado en centros clandestinos y recluido en la “Lubianka” —sede del DGCIM.



Después de un período de tortura en la Lubyanka, Ojeda fue trasladado a la prisión militar de Ramo Verde. Después de aproximadamente ocho meses de tortura y aislamiento, escapó durante un traslado judicial y huyó a Colombia y luego a Chile, donde recibió asilo político.

Entre 2017 y 2024, Ojeda mantuvo un perfil relativamente bajo en Chile sin dejar de estar conectado con las redes de oposición venezolana. Residía en la comuna de Independencia de Santiago, donde las autoridades chilenas le habían otorgado el estatus de refugiado según el derecho internacional.
Fase preoperacional (enero-febrero de 2024)
El análisis de inteligencia sugiere que la operación contra Ojeda implicó una amplia vigilancia y planificación preoperacional. La planificación operativa requirió la coordinación entre múltiples actores: personal de inteligencia para la identificación y seguimiento de objetivos, elementos de apoyo logístico para el transporte y casas seguras, y miembros del equipo de acción para ejecutar la abducción. El nivel de coordinación sugiere una operación con buenos recursos y acceso a habilidades y equipos especializados.
El Secuestro (21 de febrero de 2024)
En la tarde del 21 de febrero de 2024, aproximadamente a las 19:30 hora local, un equipo de asalto entró por la fuerza a la residencia de Ojeda en la comuna de Independencia. El operativo se produjo en la Avenida Independencia cerca de la Calle Maruri, en un edificio residencial donde Ojeda ocupaba un departamento. Los perpetradores demostraron conocer la distribución del edificio y las medidas de seguridad, lo que sugiere un reconocimiento previo.


Los testigos informaron haber visto a varias personas, que luego se describieron como vestidas con uniformes de estilo policial o militar, ingresando al edificio. Imágenes de CCTV del edificio capturaron cómo los secuestradores vestían uniformes de la policía de investigación chilena.





Las autoridades chilenas no fueron alertadas de inmediato sobre el secuestro. La demora en la presentación de informes permitió a los perpetradores consolidar el control de la víctima y trasladarla a una ubicación secundaria sin una respuesta policial inmediata. Esta ventaja temporal resultó fundamental para el éxito de la operación.
Operaciones posteriores al secuestro (21 al 23 de febrero de 2024)
Después del secuestro, Ojeda fue transportado a un lugar donde fue interrogado, asesinado y ocultado su cuerpo. La evidencia forense indica que la víctima sufrió un trauma compatible con el interrogatorio y la ejecución. La decisión de matar en lugar de devolver a la víctima a Venezuela sugiere que la eliminación era el objetivo desde el principio o que la información obtenida durante el interrogatorio condujo a esa decisión.
Lanzamiento de descubrimiento e investigación (23 de febrero de 2024)
El 23 de febrero de 2024, la policía chilena descubrió el cuerpo de Ojeda escondido en cemento dentro de una maleta en la Región Metropolitana de Santiago. El descubrimiento se produjo aproximadamente 48 horas después del secuestro, luego de una intensa operación de búsqueda después de que familiares denunciaran la desaparición de Ojeda el 22 de febrero.

Ubicación del descubrimiento del cuerpo
El cuerpo de la víctima fue escondido en cemento dentro de una maleta en un lugar de la Región Metropolitana de Santiago distinto al lugar del secuestro. Las autoridades chilenas no revelaron públicamente las coordenadas exactas para proteger la integridad de la investigación. Sin embargo, utilizando herramientas de código abierto e imágenes de drones de la cobertura mediática de la excavación, se ha identificado la ubicación exacta:



Desarrollo de la investigación (marzo-junio de 2024)
En abril de 2024, los fiscales chilenos habían acusado a varias personas en relación con el caso. Los cargos iban desde participación directa en el secuestro y asesinato hasta facilitación y conspiración. Entre las personas arrestadas se encontraban ciudadanos chilenos, ciudadanos venezolanos residentes en Chile y al menos un ciudadano colombiano, lo que ilustra la naturaleza transnacional de la operación.
Dimensiones internacionales (marzo-octubre de 2024)
El caso Ojeda generó importante atención internacional y complicaciones diplomáticas a lo largo de 2024. La Organización de Estados Americanos recibió peticiones para investigar el asunto como una potencial violación de la Carta Democrática Interamericana. Human Rights Watch, Amnistía Internacional y grupos de la diáspora venezolana exigieron una investigación exhaustiva y rendición de cuentas.
Análisis del perpetrador
Entre los sospechosos arrestados se encontraban ciudadanos chilenos que supuestamente brindaron apoyo logístico, conocimiento local y servicios de facilitación. Sin embargo, la mayoría de los detenidos están vinculados a la banda transnacional El Tren de Aragua, designada organización terrorista transnacional por el Departamento de Estado de Estados Unidos en 2025.

Individuos arrestados
| Nombre/Alias | Motivo del arresto | País |
|---|---|---|
| Menor A.C. (17 años) | Secuestro y homicidio (condenado) | Chile |
| Maikel Villegas Rodríguez | Secuestro y homicidio de Ojeda | Costa Rica (extraditada) |
| Alfredo José Henríquez Pineda ("Gordo Alex") | Secuestro y homicidio de Ojeda | Chile |
| Rafael Gómez Salas ("El Turco") | Asociación delictiva, vehículo proporcionado. | Estados Unidos |
| Édgar Benítez Rubio ("El Fresa") | Asociación delictiva, vehículo proporcionado. | Estados Unidos (extraditado) |
| Luis Alfredo Carrillo Ortiz ("El Gocho") | Secuestro, homicidio, ocultamiento de cadáveres | Colombia (extradición aprobada) |
| Dayonis Junior Orozco Castillo ("El Botija") | Secuestro, homicidio de Ojeda + homicidio de Carabinero Sánchez | Colombia (extradición aprobada) |
| Larry Álvarez Núñez ("Larry Changa") | Asociación delictiva, narcotráfico, líder de pandilla | Colombia (extradición aprobada) |
| Carlos Francisco Gómez Moreno ("Bobby") | Líder del Tren de Aragua en Sudamérica, ordenó secuestro y homicidio | Colombia (extradición aprobada) |
| Walter de Jesús Rodríguez Pérez | Secuestro y homicidio de Ojeda | Fugitivo (Venezuela) |
| Otros 2 detenidos | Secuestro y homicidio de Ojeda | Chile |
Los vínculos políticos y el involucramiento del Estado venezolano
El fiscal regional Héctor Berrio afirmó que existen pruebas claras que vinculan a Diosdado Cabello, segundo al mando del régimen de Nicolás Maduro, con el caso Ojeda.

Las sospechas crecieron cuando la Fiscalía presentó el testimonio del testigo protegido N° 7 ante el Juzgado de Garantía de Santiago. El testigo afirma que fue Diosdado Cabello, Ministro del Interior, Justicia y Paz de Venezuela, quien ordenó el secuestro en Chile, dando orden directa de Niño Guerrero, líder absoluto del Tren Aragua, con asistencia previa en la planificación del líder del DAE, Granko Arteaga.


Respuesta del gobierno venezolano
El gobierno venezolano negó categóricamente cualquier participación, un patrón constante en casos anteriores en los que disidentes venezolanos en el extranjero fueron atacados o asesinados. La estrategia del gobierno parece centrarse en la negación categórica independientemente de la evidencia, aprovechando la dificultad de probar definitivamente el patrocinio estatal en los casos en que la seguridad operativa impide una documentación clara de las relaciones de mando y control.

La respuesta de Venezuela a las expulsiones chilenas de personal diplomático incluyó medidas recíprocas contra diplomáticos chilenos, deteriorando aún más la relación bilateral. Este caso convierte una fosa pública en un mensaje político que sirve de advertencia a cualquiera que quiera oponerse al régimen venezolano.
Conclusión
El asesinato de Ronald Ojeda Moreno representa uno de los casos más descarados de represión transnacional patrocinada por el Estado venezolano documentados en el siglo XXI. La operación, orquestada desde Caracas, ejecutada a través de una organización terrorista designada y llevada a cabo en suelo chileno contra un refugiado reconocido, demuestra que el régimen de Maduro no ve ninguna frontera como un obstáculo para silenciar la disidencia.
La OSINT reconstrucción del caso, desde la geolocalización del lugar de secuestro hasta la identificación del lugar de ocultamiento del cuerpo a través del análisis de imágenes aéreas, subraya el poder de la investigación de código abierto para lograr la rendición de cuentas cuando los canales oficiales fallan. La cadena de pruebas que conecta a Diosdado Cabello, Granko Arteaga del DAE y los agentes del Tren de Aragua ilustra la infraestructura híbrida de represión estatal y criminal que caracteriza el gobierno autoritario en Venezuela.
Nota del investigador
Este informe se basa íntegramente en inteligencia de código abierto (OSINT). No se accedió a información clasificada. No se utilizaron fuentes confidenciales. Todo lo documentado aquí está disponible públicamente, si sabe dónde buscar.
La ubicación del descubrimiento del cuerpo, que no fue revelada oficialmente por las autoridades chilenas, fue identificada mediante un análisis de fuente abierta de imágenes de drones y la cobertura mediática del sitio de excavación. Coordenadas: 33°31’38”S 70°45’26”W (verificada mediante imágenes de Google Earth del 30 de marzo de 2024).
La cadena de pruebas que conecta al DAE, Diosdado Cabello y el Tren de Aragua surge enteramente de procedimientos judiciales, declaraciones de los fiscales y documentos judiciales abiertos, no de inteligencia clasificada.